XIV Liga de Pesca a Mosca de Gipuzkoa: el río Araxes pone a prueba a los pescadores bajo la lluvia
La pesca a mosca volvió a reunir a grandes aficionados y competidores en el río Araxes con motivo de la XIV Liga Excelentísima Diputación de Gipuzkoa. El pasado 17 de octubre, un total de 24 parejas procedentes de diferentes comunidades autónomas se dieron cita en el coto intensivo para disfrutar de una jornada de competición en la que la lluvia acompañó a los pescadores durante todo el día.
Una de esas jornadas en las que toca sacar algo más que una buena caja de moscas: leer el río, interpretar el comportamiento de las truchas y encontrar la estrategia adecuada en cada tramo. Porque quienes llevamos años pescando a mosca sabemos que no hay dos jornadas iguales y que, muchas veces, los pequeños detalles son los que terminan marcando la diferencia.
Un comienzo animado y muchas truchas arcoíris activas
La lluvia fue una constante durante toda la competición, aunque el caudal del Araxes se mantuvo bastante estable. Las truchas arcoíris mostraron una buena actividad, especialmente durante las primeras mangas, y las capturas comenzaron a sucederse desde los primeros minutos. El ambiente en el río prometía una jornada entretenida, con los pescadores concentrados en aprovechar cada oportunidad.
La primera manga arrancó a las 8:30 horas y se prolongó durante 90 minutos. Ander Pérez y Arkaitz Martín fueron los grandes protagonistas de este primer asalto, rondando ambos la treintena de capturas y situándose en lo más alto de la clasificación provisional. Un comienzo exigente, pero de esos que animan a seguir afinando la técnica y buscando nuevas opciones.
Ninfas, skirmys y streamers: adaptarse para seguir pescando
Uno de los aspectos más interesantes de esta jornada de pesca a mosca estuvo en la elección de los señuelos. Los tradicionales pompones, habituales en este tipo de escenarios, no ofrecieron el mismo rendimiento en determinados tramos. Los pescadores tuvieron que reaccionar y probar alternativas para encontrar la clave.
Las ninfas y los skirmys ganaron protagonismo, mientras que algunos competidores apostaron por el tándem desde las primeras mangas. Los streamers también tuvieron su momento en distintos tramos, demostrando que mantener la mente abierta y no aferrarse a una única técnica puede resultar fundamental cuando las condiciones cambian.
En una competición con mangas de hora y media, cada decisión cuenta. Cambiar una mosca, modificar la presentación o buscar otra profundidad puede abrir una nueva oportunidad. Y cuando las truchas no responden como esperamos, la experiencia y la capacidad de observación se convierten en grandes aliadas.
Un descanso junto al río antes de afrontar la tarde
Entre las primeras mangas y la competición de la tarde llegó el habitual parón para comer. Un buen cocido junto al río sirvió para reponer fuerzas, comentar las capturas de la mañana y compartir impresiones sobre las técnicas que estaban funcionando mejor.
Son momentos que también forman parte de la pesca a mosca. Entre cucharadas, anécdotas y conversaciones sobre el río, se disfruta de ese compañerismo que hace especiales las jornadas de competición. Después tocaba volver al agua, con las pilas cargadas y la clasificación todavía abierta.
La tarde cambia el rumbo de la competición
Las mangas de la tarde pusieron las cosas bastante más difíciles. En algunos tramos, la actividad descendió y las truchas, cada vez más resabiadas, mostraron mayores dificultades para tomar los señuelos. Lo que por la mañana parecía funcionar dejó de ofrecer los mismos resultados y hubo que volver a buscar soluciones.
En esas condiciones, la regularidad y la capacidad de adaptación resultaron decisivas. Con solo 90 minutos por manga, no había demasiado margen para quedarse esperando. Había que observar, probar y reaccionar rápido para mantener las opciones en una clasificación que podía cambiar con unas pocas capturas.
El Araxes volvió a recordar a los participantes que la pesca a mosca no consiste únicamente en lanzar bien o conocer un puñado de patrones. También exige paciencia, lectura del agua, confianza y la capacidad de cambiar de rumbo cuando el río lo pide.
Aitor Madrazo y Julen Gabilondo se colocan al frente de la clasificación
Al finalizar la jornada, Aitor Madrazo y Julen Gabilondo ocuparon la primera posición de la clasificación por parejas, con 14 puestos. Óscar Dos Santos y Fran Arana terminaron en segunda posición, con 15 puestos, mientras que Daniel Muñiz y Manuel Calvo completaron el podio con 17 puestos.
En la clasificación individual, Iñaki Muñoz se situó en primera posición, seguido de Alexander Metodiev, con Yerai Peña en la tercera plaza.
Además del resultado, Iñaki Muñoz se llevó una captura muy especial: una espectacular trucha arcoíris de 62 centímetros, que consiguió en el último minuto de su manga. Una de esas capturas que llegan cuando el tiempo está a punto de agotarse y que convierten el final de una manga en un recuerdo difícil de olvidar. Como él mismo nos comentó, hubo que aprovechar hasta el último instante.
El Araxes, una nueva cita con la pesca a mosca y el compañerismo
Desde la organización queremos agradecer a todos los participantes su excelente comportamiento y deportividad. Una vez más, la competición permitió disfrutar de la pesca, compartir experiencias y encontrarse con compañeros y amigos que hacen que cada cita tenga algo especial.
El coto intensivo del río Araxes continúa ofreciendo una buena cantidad de peces y magníficas oportunidades para la pesca deportiva. Sin embargo, jornadas como esta demuestran que disponer de truchas activas no garantiza una competición sencilla: conocer el escenario, elegir bien las moscas y adaptarse a cada manga siguen siendo aspectos fundamentales.
La XIV Liga Excelentísima Diputación de Gipuzkoa de Pesca a Mosca continuará el próximo 21 de noviembre en el coto intensivo del río Leitzaran. Allí volverán a encontrarse los competidores para afrontar una nueva jornada, con el río por delante, las cajas de moscas preparadas y las ganas de seguir disfrutando de nuestra pasión.
Nos vemos en el río. Buena pesca y hasta la próxima.